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22 Sep 2009La opinión expresada por el director del Instituto Cubano de la Música fue de total intolerancia cuando habló en términos despectivos acerca de “Los Mercenarios” y como son usados por “La Mafia Miamense”. En ningún momento se refirió a los presos políticos, y a los opositores que sí apoyaron el Concierto.
El concierto de Juanes en la Habana, ha despertado mucha espectativas entre los cubanos. Unos confian en que el encuentro de tanto pueblo con artistas de fama internacional, pueda abrir las puertas de una futura reconciliacion entre ambos lados del estrecho de la Florida. El mensaje fue bueno y siempre sera una buena contribucion al proceso de transicion en Cuba hacia la Democracia.
Pero los cubanos necesitan tomar conciencia, de que solo por medios de una lucha pacifica enfrentando el miedo, y exigiendo sus derechos, podran lograr los beneficios de una verdadera Democracia.
A continuacion un trabajo de Aimee Cabrera desde la Habana :
Y se dio el concierto.
Por Aimée Cabrera.
El mediodía del domingo 20 de septiembre mostraba a una Habana callada y sin apenas personas, muchas de las principales avenidas capitalinas se veían como detenidas en el tiempo, apenas se veían pasar ómnibus urbanos, y lo mismo sucedía con los carros de alquiler.
Si se caminaba un poco más, como acercándose a la Plaza de la Revolución, por calles como Ayesterán, Paseo o Zapata, ya se empezaban a ver los grupos de personas que se dirigían hacia el Concierto por la Paz, en el que la principal figura sería el cantante colombiano Juanes y sus invitados cubanos y extranjeros, y cuyo comienzo sería a las 2 de la tarde.
Casi todas las personas iban vestidas de blanco, o ropas claras, portando algunas, sombrillas y sombreros para resguardarse de los fuertes rayos del sol que, junto a las altas temperaturas-superiores a los 30 grados centígrados- convertían el paseo en una jornada agotadora.
Aunque se sugirió a los asistentes que llevaran agua, muchos no se dieron cuenta que en más de cinco horas, entre concierto y viajes de ida y regreso, el líquido vital se les terminaría muy rápido. Las ofertas de agua, refrescos y jugos no fueron suficientes.
“Por qué el Concierto no se hizo por la mañana, para terminarlo al mediodía, porque a esta hora, ¡vaya!, de verdad que no tuvieron en cuenta al pueblo que tuvo que venir de lejos, nosotros somos de La Habana Vieja, y solo la caminata hasta aquí (zona aledaña a la Plaza) nos cansó”- explicó un padre que llevaba a un alegre grupo de adolescentes entre los que estaban sus hijos y amigos de éstos.
Ellos caminaban aprisa por la calle 27 de Noviembre, para bajar la Loma del hospital Calixto García y atravesar por Zapata y Avenida de los Presidentes, para así llegar al área del evento. Unos a otros se pasaban botellas de agua semicongelada, y parecían no quedar satisfechos, en cuanto a mitigar la sed.
Si se dio la estadística de que había cerca de un millón de personas en toda la zona, el otro millón se quedó en casa. En la calle 25, en el barrio del Vedado, una casa tenía el portal lleno de personas que veían el televisor entre tragos de cerveza y comentarios.
A las 3 de la tarde muchas personas dieron por finalizada su participación, éstos vieron a la puertorriqueña Olga Tañón quien abrió el concierto y deleitó al público con su versatilidad, pero después se cansaron de estar bajo el sol y no ver a Juanes quien interpretó sus canciones casi al final del recital, que tuvo como cierre a la orquesta cubana Los Van Van.
A eso de las cinco de la tarde se nubló bastante la Plaza, parecía que iba a llover, y hubo quien prefirió retirarse, no obstante la mayoría se quedó, y por suerte no cayó el chubasco. Por solo citar una de las entradas al público, la situada a un costado del Teatro Nacional estaba tan llena de personas que no se pudo dar un paso hacia la tarima de los artistas, desde bien temprano.
Una vez finalizada la actividad musical, un grupo de vecinos, en una céntrica esquina del municipio Cerro opinaban que “los cantantes no pegaban, ¿por qué Juanes no invitó a (el dúo) Buena Fe, y a otros cantantes cubanos más afines con su música?”- decían unos. “Ese Carlos Varela vestido de negro, dio la nota discordante”-dijo una señora del grupo, quien enfatizó que su ropa oscura fue una falta de respeto a la petición hecha por los responsables del evento, para que todos vistieran de blanco.
El Concierto por la Paz despertó grandes expectativas, lo mismo de los partidarios del gobierno cubano, que de sus adversarios. Un programa especial fue transmitido varias noches por el principal canal de la televisión cubana, en el cual un grupo de personas daban su opinión sobre el mismo. Entre otros, varios de los cantantes radicados en Cuba e invitados al Concierto, en contraposición a congresistas, artistas e intelectuales cubano- americanos.
La opinión expresada por el director del Instituto Cubano de la Música fue de total intolerancia cuando habló en términos despectivos acerca de “Los Mercenarios” y como son usados por “La Mafia Miamense”. En ningún momento se refirió a los presos políticos, y a los opositores que sí apoyaron el Concierto.
Entre admiración o desconcierto por el concierto, seguidores o detractores, no es menos cierto que, el Concierto por la Paz celebrado en La Habana fue, sin lugar a dudas, uno de los acontecimientos más relevantes del año 2009, para muchos miembros de la sociedad civil cubana y personas de ideas democráticas de Cuba y el mundo, éste podría ser un punto, a tener en cuenta, en cuanto a la ansiada reconciliación, por muchos esperada.
Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".