La crisis del transporte urbano parece no tener fin, agudizada ante cualquier evento de cierta relevancia como sucedió el domingo 20 de septiembre, en que la ciudad se movilizó como en las efemérides políticas en que se concentra a la población en la espaciosa Plaza.
El concierto de Juanes fue un regalo de felicidad para el pueblo, pero la realidad del cubano, es otra, y esta es, otra fase de la vida que muchos desconocen en el mundo. En las siguientes noticias veremos cuales son los verdaderos problemas con los que tienen que lidiar los ciudadanos de Cuba diariamente.
Falta de medicamentos.
Por Aimée Cabrera.
Las farmacias de la capital muestran un notable déficit de medicamentos imprescindibles para la sanación de quienes padecen enfermedades crónicas, o adquieren los diversos virus típicos de esta época del año.
De nada vale acudir a un cuerpo de guardia para que el médico prescriba la medicina necesaria pues una vez que el enfermo llega a la farmacia con la receta, le informan que la medicina “está en falta”, o sea que no hay en existencia en ningún otro dispensario.
En ese caso están las cremas de Clobetazol, y Gentamicina, que se usan contra distintas Dermatosis que se agudizan en el verano, la Dipirona para bajar la fiebre y contra los dolores, los ungüentos oftálmicos para erradicar la Conjuntivitis, y tantos otros que harían la lista interminable.
La cifra de casos portadores de Dengue y Conjuntivitis es alarmante. La Clínica La Covadonga en el municipio Cerro está atestada de pacientes. Zonas como la barriada de Buena Vista, en el municipio Playa mantiene una alta cifra de enfermos contagiosos, y la fumigación diaria, y personal médico tomándole la temperatura a todos los que se encuentran en sus casas, no es suficiente.
La Pandemia se ha expandido hacia otras zonas del municipio como la conocida por La Copa, la cual es muy céntrica, por lo que puede servir la misma de puente para que ambas enfermedades sigan su recorrido contagioso por toda la capital.
Después de la Fiesta.
Por Aimée Cabrera.
El lunes 21 de septiembre ha sido inolvidable para muchos, sobre todo para quienes asistieron la tarde anterior al Concierto de Juanes, o tuvieron que trabajar, de una forma u otra para el evento.
Uno de los más cansados fueron los choferes de los ómnibus urbanos, encargados de transportar a miles de personas y procurar que las mismas llegaran a sus hogares lo más temprano posible.
Parece que algunos de estos trabajadores del sector del Transporte decidieron “cogerse el día” puesto que en la mañana del lunes hubo bastante retraso en los itinerarios de muchos ómnibus hasta bien pasado el mediodía.
La crisis del transporte urbano parece no tener fin, agudizada ante cualquier evento de cierta relevancia como sucedió el domingo 20 de septiembre, en que la ciudad se movilizó como en las efemérides políticas en que se concentra a la población en la espaciosa Plaza.
Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".