El Sindicalismo independiente en Cuba, es una Realidad.

En: Sindicales

3 Ago 2009

Por: Pedro Pablo Álvarez A finales de 1990 un grupo de integrantes del Movimiento Armonía, M.A.R.nos dimos  a la tarea de organizar un sindicato independiente que realmente defendiera los derechos de los trabajadores en Cuba. Fue en el puerto de la Habana donde se logro crear un pequeño grupo sindical, también organizamos un gran numero [...]



Por: Pedro Pablo Álvarez

A finales de 1990 un grupo de integrantes del Movimiento Armonía, M.A.R.nos dimos  a la tarea de organizar un sindicato independiente que realmente defendiera los derechos de los trabajadores en Cuba. Fue en el puerto de la Habana donde se logro crear un pequeño grupo sindical, también organizamos un gran numero de trabajadores del sector gastronomico que apoyaría las acciones de este sindicato en los muelles, esto fue descubierto por la seguridad cubana, y a mediados de 1991 fueron expulsados de su centro de trabajo los cuatros    principales lideres de este movimiento sindical.

En Cuba la legislación que regulan las actividades sindicales, están formuladas por el gobierno cubano en su triple condición de legislador, empleador y rector de la actividad  de los sindicatos en el país. Es por esto que todo intento por promover un sindicato independiente del tutelaje gubernamental y partidista sea objeto de persecución, hostigamiento y expulsión  laboral de aquellos que se atrevan a desafiar esta disposición. Podemos concluir entonces que: los sindicatos independientes en Cuba están prohibidos por mandato legal.

Este intento por parte de algunos trabajadores de los muelles de tener su propia organización fue reprimido con todos los medios al alcance de la policía política del régimen. En este caso debemos tener en cuenta que no solo es la perdida del trabajo sino la perdida de todos los derechos en una sociedad donde el gobierno controla totalmente la vida social y económica  del país. Algunos tuvieron que emigrar, otros perdieron el apoyo de sus familiares y amigos, todo esto provocado por el miedo y el terror a un sistema que no admite se le desafié aun teniendo la razón.

No obstante este revés, el 4 de Octubre de 1991 se funda el primer sindicato libre e independiente en la Cuba comunista de los hermanos Castro, la Unión General de Trabajadores de Cuba, U.G.T.C. por supuesto esto fue bárbaramente reprimido y durante años recibimos y sufrimos acosos, detenciones, amenazas, y encarcelamientos con el fin de quebrar  esta iniciativa.

A partir de este momento comienzan a proliferal los grupos sindicales en el país, se crearon Céntrales, Confederaciones, Sindicatos y otros, todos con un programa muy limitado, y en algunos casos con apenas contenido sindical, mas bien enfrentando a la política absurda del régimen relativa a los derechos de los trabajadores. Debemos tener en cuenta que el régimen  llevaba más de treinta años controlando los sindicatos y la actividad sindical, el conocimiento  por parte de la clase trabajadora de un sindicalismo libre e independiente era casi nulo. Había que prepararse y adquirir un nivel apropiado de formación e información para poder articular un movimiento obrero con una ideología propia y bien fundamentada en las nuevas corrientes sindicales del mundo libre que existía en aquellos momentos. Fue así que tuvimos que buscar todo tipo de información en revistas, libros y documentos, incluso en la literatura comunista referida a los sindicatos, tanto en nuestro país como en el mundo. Lo primero que hicimos fue realizar un estudio critico de la propia Constitución de la Republica de Cuba y dentro de ella la ley 49, contentiva del Código del Trabajo.Y en esta Ley fue que posteriormente nos fundamentamos para la creación del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos, C.U.T.C.

Muchos fueron los intentos de unidad sindical que se hicieron en este periodo hasta mediados de 1995, todos de una forma u otra fracasaron, en esto incidieron en algunos casos  intereses ajenos a los sindicatos y en otros la mano siniestra de la seguridad del estado y sus cómplices dentro del movimiento opositor. En esta etapa habían incluso muchos lideres de la oposición que no tenían fe en la posibilidad de poder articular un movimiento sindical independiente dentro de la Isla, todos alegaban el mismo argumento, la triple condición de legislador, empleador y rector de la actividad sindical por parte del gobierno. Nosotros siempre tuvimos confianza en que habría una forma de lograrlo. La Declaración de Montecristi del Congreso Unitario de Trabajadores Cubanos de 1991, así como algunos escritos a los que tuvimos acceso documentos suscritos por Emilio Maspero y Eduardo García, importantes guías del sindicalismo latinoamericano con los que coincidimos plenamente. De quienes hemos aprendido mucho sobre el sindicalismo latinoamericano y mundial. Nos aportaron ideas y nuevas formas de lucha pacifica para la consecución de nuestros objetivos.

En Cuba conformar sindicatos independientes es casi imposible pues el gobierno es el único patrón, luego tuvimos la idea de crear una organización que se encargara de defender y exigir los derechos de los trabajadores cubanos.Hoy quiero recordar con mucha nostalgia la calle Suárez en la Habana Vieja, la casa de la solicita y cariñosa Sra., Elda Prendes, que nos acogió con mucho cariño y entusiasmo y también nos sirvió de refugio para poder llevar a vías de hecho un proyecto : el de unir a todas las organizaciones sindicales independientes que como fin tuvieran la defensa de los derechos de la clase obrera en el país. Y es así que en este lugar el DIA 14 de Julio de 1995 se crea el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos, C.U.T.C. Esta  unidad se logra sobre la base de la integración de un numeroso grupo de organizaciones de carácter sindical que deciden agruparse con el fin de evitar la dispersión organizativa y así de una forma mas coherente poderse presentar como una alternativa no gubernamental y no partidista que se ocupara de los mas sagrados intereses obreros, dentro de un marco constructivo, pacifico y de irrestricto respeto a la justicia, la democracia, la dignidad humana, la libertad de opinión, expresión y asociación, y la defensa del derecho de los trabajadores a la libre sindicalización y democrática elección de sus dirigentes.

La creación del C.U.T.C. tiene como fundamento legal la sección IV referida a la organización sindical y sus artículos  13, 14, y 21 que los sustentan de la Ley 49 contentiva del Código del Trabajo, aprobada por la Asamblea Nacional de la Republica de Cuba, con fecha 28 de Diciembre de 1984 en vigor desde el 26 de Julio de 1985. Además esta inspirada y amparada igualmente en lo expresado en el cuarto apartado del articulo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

El 11 de Febrero de 1996 asistimos a una reunión de la CIOLS-ORIT y representantes del Instituto para el Sindicalismo Libre y la AFLCIO de los Estados Unidos de América, conjuntamente con otros dirigente destacados en esos momentos de la disidencia interna de la Isla como: Oswaldo Paya, Elizardo Sánchez, Marta B. Roque, Vladimiro Roca y otros. Esto represento para nosotros el primer contacto visible con dirigentes del mundo laboral internacional, en ese momento explicamos la visión de cuales eran las líneas de trabajo del C.U.T.C. que no éramos un sindicato como tal y si una organización de activistas sindicales que defendía el derecho de los trabajadores a un sindicalismo libre e independiente. Esto fue muy bien acogido por los allí presentes, pues ellos tenían la certeza de que en Cuba era imposible la actividad de un sindicato independiente.

Pronto nos dimos cuenta que teníamos que divulgar nuestros trabajos, ideas y perspectivas y creamos la Agencia de Prensa Sindical Independiente de Cuba, A.P.S.I.C., mas tarde fundamos el Instituto Cubano de Estudios Sindicales Independientes, I.C.E.S.I. posteriormente conformamos el Buró de Asesoria Jurídica Independiente Laboral de Cuba, B.A.J.I.L. y en el 2001 inauguramos la Biblioteca Emilio Maspero.

Serian incontables los documentos, análisis, denuncias, llamamientos, comentarios, artículos, propuestas, y otros que han  sido elaborados por estas instancias del C.U.T.C. durante estos últimos años, muchos de los cuales han servido para sancionar ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos y la Organización Internacional del Trabajo, O.I.T. en las Naciones Unidas, al gobierno cubano por las injusticias cometidas en contra de su pueblo, y en particular de los trabajadores.

En Noviembre de 1998 asistimos al XI Congreso de la Central Latinoamericana de Trabajadores, C.L.A.T. Que se celebro en la Ciudad de Méjico, la acogida fue unánime y la experiencia para nosotros fue muy positiva. Nuestra exposición allí fue muy clara y convincente, hicimos un mensaje de reconciliación a todos los cubanos y de solidaridad y apego a la causa de los trabajadores de América Latina, del Caribe y  del Mundo.

En Abril de 1999 somos admitidos como miembros plenos de la C.L.A.T. comienza así una nueva etapa en nuestro trabajo sindical, este reconocimiento propicio que nuestro nivel institucional adquiriera mayor realce, tal es así que a finales de 1999  recibimos la visita  de la Confederación de Sindicatos Cristianos de Holanda C.N.V. con quienes firmamos un convenio de solidaridad.

El 20 de Octubre de 2000 teníamos planificado efectuar nuestro Primer Congreso Nacional Obrero, habíamos solicitado nuestro ingreso en la Confederación Mundial del Trabajo, C.M.T. y se habían invitado a delegados extranjeros, la represión no se hizo esperar, el 12 de octubre de ese mes me detienen y soy enviado a la prisión de Valle Grande, al Oeste de la Habana, hasta el 26 de Enero del 2001, que soy liberado sin formulárseme cargo alguno. No se permitió a ningún invitado entrar ni siquiera al país, una invitada holandesa que logro llegar al aeropuerto de la Habana fue devuelta en otro vuelo a Europa. Ese mismo mes el día 27 la C.M.T. nos hizo miembros plenos, organización en la cual militamos hasta su fusión con la C.I.O.S.L donde se conformo la Confederación Sindical Internacional, C.S.I, y en la cual somos miembros asociados conjuntamente con la Solidaridad de Trabajadores Cubanos, S.T.C.

Queremos decir que no estamos conformes con lo logrado hasta el momento, quizás si hubiésemos tenido más conocimientos y recursos los resultados serian superiores. Creemos que nos falta mucho camino por andar, en este empeño hemos sufrido amenazas, represión, carcel, aislamiento, y hostigamiento. Pero no sentimos odio hacia nadie, mas bien lastima, porque algún día se arrepentirán del mal que han hecho y ojala no sea demasiado tarde.

A pesar de todo, hemos avanzado y seguiremos adelante pues se ha demostrado capacidad   y compromiso, en medio de las dificultades. Hay que entender lo que significa desafiar algunos obstáculos en un país donde por doquier se encuentra la  mano represiva del estado totalitario. Esto es un éxito, pero no consideramos que hemos llegado a la meta, nos queda mucho por andar y mucho que aprender todavía, al final la historia será a favor del pueblo de Cuba y de todos los cubanos. Será una victoria de quienes de manera solidaria y desinteresada nos han acompañado y apoyado en esta justa lucha.

No seriamos justo si no reconocemos que lo logrado hasta el momento por el C.U.T.C. dentro de la Isla no hubiera sido posible sin la ayuda solidaria de nuestros hermanos de la Solidaridad de Trabajadores Cubanos, S.T.C. Así como la Central Latinoamericana de Trabajadores, C.L.A.T., la Confederación Sindical Cristiana de Holanda, C.N.V. la Unión Sindical Obrera, U.S.O. de España, y de otras organizaciones amigas y personalidades.

Quiero aclarar aquí que si he hablado del C.U.T.C. no quiere decir que no hallan otros grupos sindicales u otros activistas con suficientes meritos para aparecer en una reseña histórica del sindicalismo independiente en Cuba. Yo no me considero  un historiador ni mucho menos, soy un simple activista sindical, que en estos últimos 18 años me ha tocado vivir muy de cerca esta experiencia sindical, política y social, he tenido la suerte de estar involucrado en los grandes acontecimientos que se han producidos en el movimiento disidente cubano en estos últimos años, y creo que hay otras organizaciones y activistas sindicales que bien pudieran plasmar sus experiencias y sus ideas, eso enriquecería al movimiento sindical independiente dentro de la Isla.

Todavía hoy Cuba continua siendo un país con un gobierno totalitario, donde la libertad sindical no existe, los activistas sindicales siguen siendo encarcelados, y la actividad sindical se reprime y se prohíbe, no se reconoce el derecho a la libre asociación de los trabajadores, no existe pluralismo sindical, de hecho el gobierno solo reconoce a la Central de Trabajadores de Cuba CTC, como único representante de los obreros cubanos.

La política de empleo y salarios es altamente discriminatoria y atenta contra el derecho de los trabajadores. Según el órgano oficial del Partido Comunista Cubano, menciona que solo habrá incremento salarial selectivo en los sectores considerados prioritarios para el gobierno.

La Ley 77 de Inversión Extranjera de 1995 estipula que los trabajadores que presten servicios en empresas extranjeras solo pueden ser contratados a través de Agencias Empleadoras creadas y dirigidas por el gobierno, los inversionistas pagan a las Agencias en dólares o euros, pero estas Agencias pagan a los trabajadores cubanos en pesos cubanos devaluados y que se cotizan a 25 por un dólar. Estas Agencias llegan a retener de esta manera cerca de un 95 % del salario de estos obreros.

Otro hecho discriminatorio es el concepto de idoneidad, y lo mas grave de todo es que el sindicato oficial es cómplice ya que se compromete a la sección sindical a ir en contra de la persona que opta por un empleo, debido  a que la idoneidad demostrada no se vincula a los conocimientos, sino a aspectos políticos. No  es  papel  del  sindicato  formar  parte  de  ningún comité de ingreso que tenga por objetivo determinar si un trabajador es o  no  idóneo  para  un  cargo,  menos si tenemos en cuenta que por el medio operan cuestiones que nada tienen que ver con la eficiencia ni el conocimiento. Lo más duro de esto es que las empresas extranjeras conocen estas prácticas discriminatorias que se cometen en contra de  obreros cubanos convirtiéndose así en cómplices del gobierno cubano.

Otro hecho que debemos condenar es la exportación de mano de obra en condiciones de absoluta precariedad para el trabajador a otros países con la finalidad de cumplir compromisos políticos o financieros del gobierno de Cuba con la evidente complicidad de los gobiernos o empresas receptoras.

Por ultimo queremos señalar que en las cárceles cubanas hay más de doscientos treinta presos políticos de conciencia  entre ellos cincuenta y cinco son de la Primavera Negra del 2003 y nueve son sindicalistas. Para ellos y sus familiares el mayor reconocimiento por el sacrificio y firme posición intransigente ante las injusticias y las penurias a las cuales se enfrentan día a día. Les podemos decir que no descansaremos ni un solo día hasta que no sea liberado el último de estos inocentes hombres.

Enviar Comentarios

    

Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

Damas de Blanco Nobel
  • Jose Vilasuso Rivero: Pero las detenciones, golpizas, amenazas y diversas formas represivas tanto en las prisiones como en [...]
  • Jose Vilasuso Rivero: El licenciado René Gómez Manzano una vez más, demuestra la capacidad y la inteligencia que raros [...]
  • Eduardo Mesa: Excelente razonamiento de Rene Gomez Manzano. [...]
  • hector cornillot: UNA IDEA PARA COMPARTIR LA REVOLUCION CUBANA SE GUIA POR LA IDEA, QUE LOS CUBANOS PODEMOS ALCANZAR [...]
  • Jose Vilassuso Rivero: Considero importante destacar la divulgación internacional de la candidatura del señor Oswaldo Pay [...]

Contador

    150423 Visitas